1. Saca el pelo incrustado — no solo el de la superficie
El pelo del asiento trasero no está posado sobre la tela: está atrapado dentro del tejido. Lo atrae la carga electrostática que tus asientos acumulan cada vez que alguien entra o sale.
Por eso aspirar nunca funciona del todo.
Estás limpiando la superficie de un problema que en realidad vive dentro de la tela.
